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Suplemento - 25/10/1998. 



Las chicas preparan sus cuerpos para lucirlos al sol


COMENZO LA CARRERA DEL VERANO

 
Al incremento de las actividades destinadas a mejorar las condiciones físicas, con el único objetivo de lucir un cuerpo envidiable durante el verano, se suma el aumento en las ventas de los más variados productos, que según los prospectos favorecen la imagen de sus consumidores, como así también de la adopción de las dietas más insólitas que se puedan imaginar.
Cremas reductoras, bronceadores, lociones tonificantes, y tratamientos para combatir la celulitis son sólo una parte de la batería de sustancias se expenden como pan caliente en farmacias y perfumerías cuando se aproxima la temporada estival.
A la par, el consumo de calorías se reduce drásticamente y los regímenes alimentarios se atienen a recetas mágicas que prometen el milagro de bajar de peso y volumen en tiempo record.
En medio de esa vorágine, es tal el afán de lograr al menos una similitud con las graciosas y esbeltas mujeres que aparecen en las tapas de revistas o en los cortos publicitarios, que la salud pasa a ocupar un plano inferior, a pesar de las recomendaciones de los profesionales y los organismos oficiales que ven con preocupación el riesgo que esta genera.
Dos de estas recomendaciones, por lo menos, deberían ser tenidas en cuenta antes de salir a la carrera detrás de la figura ideal. Una de ellas sugiere tener precaución en la utilización de productos de belleza, dado que su aplicación indiscriminada podría acarrear reacciones alérgicas u otras complicaciones en aquellas personas con piel sensible. La restante aconseja no adoptar dieta alguna si no es con la guía de un nutricionista, ya que una mala alimentación suele traer aparejados desequilibrios cuyas consecuencias son impredecibles.

                             Jorge Mura

POR DENTRO Y POR FUERA.


Chicas El advenimiento del verano implica para gran parte de la población femenina el inicio de una vertiginosa carrera en pos de la figura ideal, en cuyo contexto cualquier metodología es válida, siempre y cuando rinda los frutos deseados: una silueta estilizada, o al menos sin adiposidades, y cierto grado de pigmentación.
En esa búsqueda, se hace más frecuente la concurrencia a los gimnasios y camas solares, el aprovechamiento de patios o terrazas para tomar sol y el sacrificio de adoptar alguna de las incontables variantes de dietas y regímenes que, por lo general, prometen cambios tan milagrosos como imposibles.
A ello se suma toda una parafernalia de cremas reductoras, ungüentos mágicos, bronceadores instantáneos, productos anti-celulitis, amén de los estrafalarios aparatos que en comodísimas cuotas se ofrecen a través de insoportables comerciales televisivos como el mejor camino para endurecer los glúteos, tornear las piernas, marcar los abdominales y otras yerbas.
Da la impresión que el verano (en realidad la exposición de partes del cuerpo que en invierno permanecen ocultas) obliga a una transformación inmediata, a intentar aproximarse, por lo menos, a la apariencia que sin inhibiciones nos muestran las delgadas aunque bien dotadas modelos que, precisamente, son utilizadas para promocionar todos los productos considerados (por los anunciantes) necesarios para lograrlo.
Y la mayoría cae en esa trampa, perfectamente urdida para incrementar las ventas de tal o cual producto, soñando con alcanzar la perfección prometida que, no fortuitamente, es impuesta por los mismos fabricantes de esos productos.
Es que los modelos de perfección no existen en realidad. Son parte de un plan siniestro que convence y hace infelices a quienes no se asemejan a la muestra y que las obliga a empeñaar parte del tiempo que debieran dedicar a quererse y aceptarse como son, en hacer esfuerzos titánicos para cambiar su apariencia y ahuyentar la inseguridad que las embarga.


Chicas Quizá lo ideal sería poner en práctica los preceptos del amor propio durante todo el añoo y no sólo cuando se aproxima la temporada estival. Bastaría con desarrollar algún tipo de actividad física que permita estar siempre en forma, cuidarse en las comidas, evitar los excesos y dejar que la piel tome contacto con el sol cada vez que el clima y el tiempo lo permitan.
Quizá esa parezca una fórmula simple, aunque utópica, pero no lo es. Es nada más y nada menos que adquirir algunas virtudes poco usuales en estos tiempos, como lo son la voluntad y la perseverancia. Dos virtudes que pueden eximir a las que sueñan con la figura ideal de una carrera que, por lo general, sólo tiene como premio la frustración.
QUE DICEN LOS INSTRUCTORES.

Chicas Instructores de tres gimnasios de Trelew coincidieron en que la proximidad de la temporada estival trae aparejado un considerable incremento en la práctica de actividades físicas, orientadas fundamentalmente a mejorar las condiciones estéticas.
Los meses en que la gente (en su mayoría mujeres) se vuelca de lleno a los gimnasios son los de setiembre, octubre y noviembre y la intención, en términos generales, es tonificar y marcar los músculos, bajar de peso y eliminar los excesos de adiposidades.

Darío Gustavo Belzunce (Gimnasio Flex), dijo a Séptimo Día que "cuando llega el verano comienza a venir mucha más gente. Hay quienes durante todo el año se preparan, pero cuando se aproxima el verano la cantidad de gente se incrementa".
Darío sostuvo que el incremento se observa por lo general en las mujeres, que "piden trabajar la parte de piernas y la cola para tonificar, marcar un poquito y perfeccionar el físico.
Los hombres buscan más que nada desarrollar, sacar un poco más de masa muscular y cosas por el estilo".
"Las que mejor andan son las que vienen todo el año", destacó, aunque hizo hincapié en que "en los meses previos al inicio del verano, en la temporada de setiembre, octubre y noviembre es notable el incremento. En diciembre, enero y febrero baja un poco porque en verano es como que se olvidan. Quieren estar bien antes de verano y despues se van".

Adrián Ledesma (Iron Gym) explicó que "lo que se busca es la presencia, la estética y más en la temporada de setiembre, octubre y noviembre que el gimnasio se llena. Ya viene la época de la playa, la costa y uno se quiere ver bien. Yo te diría que hay un incremento de un cien por cien en los dos gimnasios".
Con relación al objetivo que se persigue con la actividad física, señaló que "las mujeres lo que buscan es la gimnasia para fijar todas las partes que tienen flojas para ir la playa bien formaditas.
Los hombres quizá trabajen más todo el año, pero igualmente se incrementa en esas fechas y trabajan más cuando llega el verano para bajar la panza.
De todos modos de setiembre en adelante la afluencia de mujeres se incrementa notablemente".
"A los instructores -agregó- nos causa gracia ver como se llena en esa teporada, porque lo que siempre explicamos a los clientes es que para desarrollar físicamente o estar mucho mejor conviene trabajar continuamente todo el año, aunque sea el cincuenta por ciento del cuerpo, pero con continuidad".

Gustavo Gómez ( Centenario) aseguró que "el incremento a nivel gimnasio en la parte femenina se dá en lo concerniente a la parte aeróbica, pero también se da en los hombres en la parte de paratos, musculación, complementos".
El instructor lamentó que este aumento se registre sólo en la época estival, ya que, según consideró, "tendría que ser una sana costumbre puesta en práctica durante todo el año. La actividad física en estos momentos debería ser utilizada como prevención de cualquer tipo de enfermedad, tanto postural, ósea, muscular, como también cardiorespiratoria, porque todos los problemas cardíacos se producen mayormente en las personas sedentarias y no así en las que están en plena actividad física".
En ese sentido indicó qu "sería bueno que la comunidad tome conciencia de la importancia de hacer una actividad física, ya sea gimnasio, salir a caminar. a correr, nadar, joggin, ciclismo, o cualquier otra, pero como prevención de salud y no sólo con un fin estético, porque ese fin tendría que ser secundario. Primero está la salud y, por ende, con el paso del tiempo dentro de una actividad la estética aparece. Pero lo primordial tendría que ser la salud, segundo lo social y recién en tercer lugar lo estético".
Gustavo resaltó al respecto que "un estudio a nivel mundial dió por resultado que en los países desarrollados la actividad física se desarrolla con los fines en este orden: primero la salud, segundo lo social y por último lo estético.
Lamentablemente en Sudamérica est primero lo estético, después lo social y finalmente la salud, cuando tendría que ser lo contrario".
Por último recomendó "que se tome conciencia dentro de las intituciones que brindamos este servicio para que ese sea el objetivo, e inclucar a los alumnos a los socios que la salud está primero".

 

Edición: Carlos Turdera - Luis Monje. 
Producción integral: Jornada-Servycom s.r.l. 
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